Domingo 22 de marzo
… Oh Señor, Dios de mi señor Abraham, si ahora quieres, Tú puedes dar éxito a mi viaje en el cual ando (v. 42 nbla).
| La escritura de hoy: Génesis 24:1-4, 10-12 | Tim Gustafson escribe: |
Amina conoció a Cristo en un país donde el cristianismo era ilegal. Empezó a compartirle su nueva fe a su hermano, pero la rechazó. Luego, él contrajo una peligrosa afección pulmonar. Solo en una oscura habitación de hospital, le costaba respirar. Como no estaba listo para reconocer a Jesús como el Hijo de Dios y temía que alguien lo escuchara pronunciar su nombre, clamó: «Dios de mi hermana, ¡ayúdame!». De repente, pudo respirar bien y la habitación inexplicablemente se iluminó. Ese día comenzó su camino hacia la fe en Jesús.
En Génesis, el siervo de Abraham emprendió una misión para encontrar esposa para el hijo de su amo. Primero, oró diciendo: «Dios de mi señor Abraham» (24:12). ¿Por qué? Sabía que Dios le había prometido a Abraham: «haré de ti una nación grande» (12:2). Cuando Dios repitió esa promesa (15:2-5), Abraham «creyó al Señor, y le fue contado por justicia» (v. 6). El siervo podía confiar en el Dios de su señor (24:26, 42, 48) porque había sido testigo de la realidad de su fe.
Con nuestras palabras, invitamos a otros a seguir a Jesús. Pero lo más importante es cómo vivimos delante de ellos. La realidad de una fe genuina en el único Dios verdadero dice muchísimo.
Que el Dios de Abraham y de Amina utilice nuestras vidas para atraer a otros hacia Él.
Reflexiona y ora
¿Cómo has percibido que Dios interviene en tu vida? ¿Cómo revela tu vida que confías en Él?
Padre, que otros veanque mi fe en ti es genuina.
Lunes 23 de marzo
… se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel (v. 2).
| La escritura de hoy: 1 Corintios 4:1-2, 8-13 | Marvin Williams escribe: |
En 2024, una corporación aeroespacial estadounidense reprobó una auditoría realizada por la Administración Federal de Aviación. La auditoría se hizo tras múltiples incidentes de seguridad, incluido un vuelo que sufrió una despresurización en la cabina cuando un panel de una puerta se desprendió. Un vocero de la empresa reconoció que las fallas se debieron a que las instrucciones para los empleados eran difíciles de comprender y cambiaban demasiado a menudo, lo que impidió que siguieran fielmente los procedimientos.
Pablo les dijo a los creyentes de Corinto que debían considerarlos a él y a otros líderes como «servidores de Cristo», ya que habían sido encomendados «administradores» de Dios (1 Corintios 4:1-2). En aquellos tiempos, los administradores eran responsables de supervisar los recursos de una familia. Por encima de todo, el requisito fundamental para ellos era la fidelidad. Pablo se describió como un administrador que se fatigaba «trabajando con [sus] propias manos» para cumplir con sus responsabilidades (v. 12), usando con cuidado lo que Dios le había dado; en especial la sabiduría y los misterios del evangelio (v. 2).
Esforcémonos por ser administradores fieles, cumpliendo con sus estándares en nuestras prácticas espirituales, deberes laborales y relaciones interpersonales.
Reflexiona y ora
¿Cómo podemos ser fieles a la confianza que Dios ha puesto en nosotros?¿Qué significa para ti ser su administrador?
Padre, ayúdamea ser fiel administrador.
Martes 24 de marzo
El Señor dijo a Josué:No temas ni desmayes… (v. 1).
| La escritura de hoy: Josué 8:1, 18-19, 24-27 | Lisa M. Samra escribe: |
Con ramas de hojas desgarbadas que crecen como manos alzadas hacia los cielos, los árboles excepcionales que vimos en el Parque Nacional Joshua Tree, en California, nos intrigaron. Se cree que los pioneros los llamaron «Árboles de Josué» porque les recordaban la historia del Antiguo Testamento cuando Josué extendió una lanza como señal de la presencia y la ayuda de Dios.
Al entrar en Canaán, los israelitas necesitaban la ayuda de Dios en la batalla. Tras haber sido derrotados en la ciudad de Hai, debido a su pecado (Josué 7:11-12), quizá temían luchar allí de nuevo. Pero Dios animó a Josué: «No temas ni desmayes» (8:1). Y agregó: «Extiende la lanza que tienes en tu mano hacia Hai, porque yo la entregaré en tu mano» (v. 18). Josué obedeció y «no retiró su mano que había extendido con la lanza» hasta ganar la batalla (v. 26). No fue la lanza en su mano la que aseguró la victoria, sino que esta era un símbolo de la promesa de Dios de ayudarlos y estar con ellos.
Recordatorios de la presencia de Dios pueden ser útiles cuando enfrentamos dificultades. Un versículo bíblico exhibido en nuestro hogar, una imagen impresionante de la creación de Dios, un collar con una cruz; estas cosas no nos ayudan en sí mismas, pero Dios puede usarlas para recordarnos su presencia y su poder.
Reflexiona y ora
¿Qué te recuerda que Dios está contigo? ¿Cómo te ayuda este recordatorioa enfrentar situaciones difíciles?
Padre, ayúdame a recordarque estás conmigo.
Miércoles 25 de marzo
Ya no hay judío ni griego […] porque todos vosotros soisuno en Cristo Jesús (v. 28).
| La escritura de hoy: Gálatas 3:23-29 | Nancy Gavilanes escribe: |
Ver competencias deportivas y conocer a atletas fue un sueño hecho realidad cuando asistí a unas Olimpíadas como reportera. Me fascinaba escuchar a personas de todo el mundo hablar en distintos idiomas y aclamar a sus naciones.
Las Olimpíadas me habían fascinado desde mi adolescencia, pero se habían vuelto una obsesión. Cuando acepté seguir a Dios, durante unos Juegos de verano, sentí que Él me pedía que dejara de idolatrar el deporte. Pero seguí conservando mi amor por las naciones. Me encanta ver las Olimpíadas, pero lo que realmente me conmueve es ver a personas de diferentes naciones y trasfondos que se juntan en una iglesia o una reunión para orar y adorar al Rey de reyes. ¡Qué dulce anticipo del cielo en la tierra! (Apocalipsis 7:9).
Cuando consideramos quiénes somos en Cristo, recordamos que pertenecemos a la familia de Dios y que su familia es internacional.
Pablo declaró a los creyentes en Galacia: «todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús» (Gálatas 3:26). «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús» (v. 28).
No importa de dónde venimos ni dónde vivimos, alegrémonos porque, como creyentes, somos uno en Cristo con nuestros hermanos en todo el mundo.
Reflexiona y ora
¿Cómo puedes mostrar amor a personas de diferentes trasfondos?¿Cómo puedes orar por las naciones?
Padre, gracias por seruno en Cristo con otros creyentes.
Jueves 26 de marzo
… la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee (v. 15).
| La escritura de hoy: Lucas 12:13-21 | Sheridan Voysey escribe: |
Hace unos años, el artista Michael Landy enumeró todo lo que poseía: 7.227 pertenencias. Después hizo algo impactante: instaló una fábrica en el distrito comercial más concurrido de Londres y destruyó todo en público. Ropa, obras de arte, cartas de amor, incluso su auto, fueron colocados en una cinta transportadora y triturados. Mientras la gente entraba y salía de las tiendas cercanas, la obra de Landy planteaba una pregunta: «¿Quiénes somos sin nuestras posesiones?».
Esta pregunta es importante porque muchos compramos cosas para definirnos o asegurar nuestro futuro. Jesús contó una parábola sobre un hombre que acumuló riquezas y adoptó un estilo de vida consumista. «Muchos bienes tienes guardados para muchos años», se dijo el hombre, «repósate, come, bebe, regocíjate» (Lucas 12:19). Pero ¿qué le quedó cuando esa misma noche se le pidió su vida? Solo la reprensión de Dios por haber pasado por alto lo más importante (vv. 20-21).
No es pecado poseer cosas, pero cuando somos tentados a encontrar identidad en lo que poseemos, Jesús nos recuerda que «la vida […] no consiste en la abundancia de los bienes» (v. 15). ¿Quién serías sin tus posesiones? Un hijo amado de Dios (Salmo 103:17; Efesios 5:1). Por esta identidad segura, podemos ser ricos para Dios y los demás.
Reflexiona y ora
¿Qué dicen de titus posesiones? ¿Qué podría significar para ti «rico para con Dios» (v. 21)?
Padre, ayúdamea ser rico para contigo.
Viernes 27 de marzo
… yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido […] ni vuestro calzado… (Deuteronomio 29:5).
| La escritura de hoy: Nehemías 9:19-21 | Karen Huang escribe: |
Mi sobrina estaba ocupada con sus estudios y adaptándose a su nueva residencia. Por problemas de seguridad, la universidad requería un permiso vehicular. Como solicitarlo sería una tarea más en su larga lista, me ofrecí a hacerlo. «¡Gracias!», me dijo después, sorprendida de que me hubiera tomado solo unos minutos conseguirlo.
Lo que ella no sabía era que esa tarea aparentemente sencilla me había requerido coordinar medio día de trabajo, solucionar un problema en su solicitud y reunir documentos inesperados. Pero no se lo dije. «¡Cuenta conmigo!», le respondí.
El amor está en los detalles. Las Escrituras nos hablan del amor de Dios en dos detalles aparentemente pequeños en la vida de los israelitas en el desierto: su ropa y su calzado. Durante cuarenta años, sus vestidos no se envejecieron ni sus sandalias se gastaron (Deuteronomio 29:5). Ni siquiera se les hincharon los pies (8:4).
Habían sido infieles, pero Él mostró «muchas misericordias» y no los abandonó (Nehemías 9:19); «de ninguna cosa tuvieron necesidad» (v. 21). Les proveyó su presencia, la enseñanza de su Espíritu, comida y agua (vv. 19-20); y cosas pequeñas pero necesarias, como ropa y calzado.
Dios muestra su amor de formas que podríamos pasar por alto. Tal es su amor, que cuida cada detalle de nuestra vida.
Reflexiona y ora
¿Qué detalles de tu vida manifiestan el amor de Dios? ¿Cómo te ayudana confiar en Él?
Padre, gracias por amarme.
Sábado 28 de marzo
Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. (v. 49)
| La escritura de hoy: Salmo 119:49-56 | Matt Lucas escribe: |
«No, no puedes ir al lago», le dije a mi hija mientras tenía mi cabeza bajo el fregadero, reparando una tubería. «Papá, me prometiste que después de terminar mis tareas, podría ir», me recordó. Había olvidado lo que le había prometido porque estaba distraído.
Así como mi hija hizo conmigo, el salmista le recordó a Dios sus promesas. «Acuérdate de la palabra dada a tu siervo», escribió, «en la cual me has hecho esperar» (Salmo 119:49). Felizmente, no tenemos un Padre celestial distraído ni olvidadizo. Podemos acudir a Él no solo con nuestros dolores, problemas y decepciones, sino también con confianza, sabiendo que es un buen Padre: «Este es mi consuelo en medio del dolor: que tu promesa me da vida» (v. 50 NVI).
Dios nos invita a meditar en las Escrituras para poder recordarle sus promesas; no porque Él las olvide, sino porque desea que lo conozcamos bien. Por eso, el salmista dice: «Me acordé, oh Señor, de tus juicios antiguos, y me consolé. […] Cánticos fueron para mí tus estatutos» (vv. 52, 54).
Por mi distracción, mi hija tuvo que recordarme mi promesa. Cuando lo hizo, con gusto le permití ir al lago. Podemos estar agradecidos de que nuestro Padre celestial nunca está distraído ni demasiado ocupado; le encanta oír que le oremos con sus propias palabras.
Reflexiona y ora
¿Cuál es una de tus promesas favoritas de Dios? ¿Cómo le darás gracias por cumplirla fielmente?
Padre, ayúdame a recordar lo que me has prometido.
Domingo 29 de marzo
… mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos… (v. 8).
| La escritura de hoy: Isaías 55:6-13 | Amy Boucher Pye escribe: |
Aunque era Domingo de Ramos, un día para celebrar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, para Mary Edwar se convirtió en un momento de profundo dolor. Al salir de su iglesia, ella y su esposo, Kareem, iban de la mano cuando explotó una bomba. El artefacto mató a Kareem e hirió a Mary, provocándole la pérdida de su embarazo.
Mientras se recuperaba, sentía furia y lloraba la muerte de su esposo y su hijo. Pero, de alguna manera, leer la Biblia calmó «el volcán en su interior». En su lucha por comprender por qué Dios había permitido tal atrocidad, encontró consuelo en Isaías 55:9: «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos». Mary reflexionó sobre el mensaje de Isaías a un pueblo descarriado. Mientras los llamaba a regresar a Él, Dios buscaba que entendieran mejor su carácter misericordioso. Así como los cielos son más altos que la tierra, los caminos de Dios eran más altos que los de ellos (v. 9). Del mismo modo, Él muestra amor y gracia más allá de lo imaginable.
Aunque su dolor era profundo, Mary quedó asombrada al recibir la paz que Dios le regaló. Abrazó su amor consolador, el cual derramó en los eventos que recordamos durante Semana Santa. Él también desea darnos su paz; solo debemos acudir a Él.
Reflexiona y ora
¿Cómo te ayuda reflexionar en la naturaleza amorosa de Dios?¿Cómo has encontrado paz al leer la Biblia?
Dios, gracias por darmeamor y esperanza en mi dolor.